Las comparaciones con ejemplos naturales, en muchos casos, nos entregan claridad sobre la manera en que la vida funciona.
Nuestro Señor Jesús nos dio ejemplos para entender cómo Su Reino operaría en nuestras vidas.
En el evangelio de Mateo capítulo trece lo hizo comparando a un granjero sembrando semillas, estableciendo que suceden cosas asombrosas cuando la semilla cae en un buen, saludable y fértil terreno.
Nuestros corazones son como el jardín. Las cosas que se siembren en él crecerán, y las malas hierbas pueden brotar si no estamos atentos.
Como sé que deseas experimentar las más grandes bendiciones de Dios y las promesas que Él ha declarado, entonces debes ser intencional para plantar las cosas “correctas” en el corazón y deshacerte de las “malas hierbas” que allí estén arraigadas.
En este ayuno y oración, plante las semillas buenas de la Palabra de Dios, cultívelas, porque esa siembra producirá una increíble cosecha.
Mientras ayunas, cree con la expectativa de que Dios se te revele con más claridad.
Oremos, “Señor Jesús, gracias por ayudarme a ver la asombrosa verdad de permitir que Tu Palabra sea sembrada en mi vida. Creo que la cosecha que se producirá tiene el poder para transformar mi vida, lo creo y lo declaro en tu bendito nombre. Amén.”
Versículo: “Pero las otras semillas cayeron en buen terreno, en el que se dio una cosecha que rindió treinta, sesenta y hasta cien veces más de lo que se había sembrado”. Mateo 13:8

No hay comentarios:
Publicar un comentario